También conocida como: Havana, Havanna, La Havane

El Corazón Palpitante y la Grandeza del Centro
Nuestro viaje de descubrimiento comienza en el vibrante corazón de La Habana, en el Parque Central. Este oasis verde, inaugurado en 1877, está rodeado de una arquitectura impresionante y majestuosas palmeras. Aquí, la ciudad respira, con estatuas que honran la historia cubana, y se siente de inmediato la energía de La Habana. Desde aquí, es solo un corto paseo hasta una de las estructuras más dominantes de la ciudad: el Capitolio Nacional de Cuba. Con su cúpula colosal, esta obra maestra arquitectónica es un símbolo inconfundible. Antiguamente sirvió como edificio gubernamental, y en su interior, un diamante de 25 quilates bajo el centro de la cúpula marca el 'kilómetro cero' de Cuba. La verdadera escala del edificio solo se puede apreciar de cerca. Desde el Capitolio se extiende el elegante Paseo de Martí, más conocido como El Prado. Este bulevar es una galería al aire libre de arquitectura e historia, adornado con árboles frondosos y farolas de hierro fundido. Es un lugar donde la grandeza de la Habana Vieja sigue siendo palpable.
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Deambulando por los Siglos en La Habana Vieja
De los amplios bulevares, nos adentramos en las íntimas callejuelas de La Habana Vieja, donde cada esquina revela una nueva historia. Aquí, nos encontramos con uno de los monumentos más conmovedores y antiguos de Cuba: la lápida de María de Cepero y Nieto de 1557. Esta pequeña pero poderosa pieza de historia es un testigo silencioso de la temprana era colonial de la ciudad. No muy lejos se alza la Catedral de La Habana, un magnífico ejemplo de grandeza barroca. Construida con piedra de coral, esta iglesia se distingue por su fachada singularmente asimétrica. Los detalles de la fachada son ricos, y en su interior se siente la historia y devoción centenarias que caracterizan este lugar. La catedral domina la Plaza de la Catedral, una de las plazas más encantadoras de La Habana Vieja. Rodeada de mansiones coloniales y la majestuosa catedral, aquí parece que retrocedes en el tiempo, con el aroma a café recién molido y los sonidos de la música cubana en vivo llenando el aire. Más adelante se encuentra la serena Plaza de San Francisco de Asís, una de las plazas más elegantes. Aquí se eleva la Basílica Menor de San Francisco de Asís, con su distintivo campanario, y la fuente con estatuas de leones y palomas pacíficas crean un oasis de calma. Nuestra caminata histórica concluye en la Plaza Vieja, la 'Plaza Vieja'. Esta plaza, que alguna vez fue un mercado e incluso una plaza de toros, es ahora un vibrante centro de cultura y arquitectura. La mezcla de estilos colonial y Art Nouveau y los hermosos balcones hacen que cada edificio aquí cuente su propia historia, un museo al aire libre donde el pasado y el presente se encuentran.
El Alma de Cuba: Arte y Leyenda
La Habana no es solo historia y arquitectura; también es un semillero de arte y cultura. El Museo Nacional de Bellas Artes, dedicado al arte cubano, se encuentra en un edificio modernista y alberga una colección que captura el alma de Cuba a lo largo de los siglos. Desde retratos coloniales hasta obras vanguardistas, es un viaje a través de la identidad cubana, lleno de pasión e historia. Y ninguna visita a La Habana está completa sin una parada en la legendaria La Bodeguita del Medio. Este lugar, donde las paredes susurran sobre huéspedes famosos y el aire se llena con el aroma a menta y ron, es la cuna del icónico mojito, hecho famoso por el propio Ernest Hemingway. Por todas partes verá firmas y mensajes de visitantes de todo el mundo, lo que contribuye a la atmósfera eléctrica. Es una parada indispensable para una verdadera experiencia cubana, donde se siente parte de la historia.
- 12 paradas
- Empieza donde quieras
- ~3,4 km longitud
- ~498 m tramo más largo
- aprox. 1,5–2 h duración
- Gratis

