Meersburg se asienta en una terraza sobre el lago de Constanza, y casi todo lo que merece una visita se concentra en un radio corto a pie: el casco antiguo en lo alto, el paseo junto al agua abajo, y dos castillos que resumen buena parte de la historia de la ciudad.
El recorrido clásico empieza en el Stadttor zur Oberstadt, la puerta que durante siglos separó el bullicio del mercado de las calles más tranquilas de la ciudad alta. Cruzarla es entrar en otra época: empedrado, fachadas con entramado de madera y, al fondo, la silueta de Burg Meersburg, uno de los castillos habitados más antiguos de Alemania. Sus murallas siguen marcando el perfil de la ciudad desde cualquier punto del lago, y por dentro conserva salas y patios que se recorren a pie sin prisa.

Bajando hacia el agua, el camino pasa por el Unterstadttor, la puerta que durante generaciones recibió a quienes llegaban en barco desde el lago. A pocos metros empieza la Uferpromenade, el paseo marítimo donde conviene detenerse sin prisa: los ferris cruzan el lago de Constanza y, en días claros, se distinguen los Alpes al fondo.
Una parada que pocos visitantes buscan por su cuenta, pero que merece hueco en cualquier ruta, es la Bibelgalerie Meersburg, instalada en un antiguo convento dominicano en pleno casco antiguo. No hace falta interés religioso para disfrutarla: es un recorrido breve sobre la historia del libro más editado del mundo, con un patio interior tranquilo donde sentarse antes de seguir camino.

Quien dispone de algo más de tiempo puede subir hasta el Neues Schloss, la residencia barroca de los príncipes-obispos de Constanza, antes de volver a bajar hacia el lago por donde se empezó. Entre castillo viejo, castillo nuevo, puertas medievales y paseo lacustre, Meersburg se recorre bien en una mañana, pero invita a quedarse más tiempo del previsto.
La forma más sencilla de enlazar todas estas paradas sin perderse ni repetir calles es seguir una ruta autoguiada que las conecte en el orden correcto: así cada giro lleva directamente al siguiente punto, con la historia de cada lugar a mano justo cuando lo tienes delante.

