Innsbruck es ideal para un día: lo bastante compacta para recorrerla a pie, lo bastante rica para llenar una jornada entera. Entre historia imperial y montañas que asoman por todas partes, caminas del casco antiguo hacia el Inn y de vuelta. Este itinerario sigue el día de la mañana a la tarde.
Mañana: el corazón imperial
Empieza el día en el encantador casco antiguo de Innsbruck, con sus coloridas casas medievales y fachadas ornamentadas. Detente en el Tejadillo de Oro, la logia del emperador Maximiliano con casi 2.700 tejas doradas, y sigue hasta la catedral barroca de Santiago, donde los frescos y el cuadro 'Maria Hilf' de Lucas Cranach marcan el ambiente. La mañana se pasa volando entre estas historias.
Tarde: junto al Inn
Tras el almuerzo —sitios no faltan en el centro— caminas hacia el río. La Rudolfsbrunnen, con la estatua del archiduque Rodolfo IV, recuerda a la figura que dio forma al Tirol en el siglo XIV. Más allá contemplas las icónicas casas de colores de Innsbruck, una hilera de fachadas pastel frente a los montes de la Nordkette. Cierra en el Hofgarten, un oasis verde que fue jardín real, con árboles viejos y un encantador quiosco de música.
Práctico para tu día
La ruta mide unos 3,7 kilómetros y cuenta con una docena de paradas; el paseo dura entre 1 y 2 horas, pero con pausas, un museo y el almuerzo llenas fácilmente un día. Abres la ruta en el navegador, sin descargas ni cuenta, y empiezas en el Tejadillo de Oro.
Para sacarle más partido
En cada parada lees la historia del lugar y resuelves un acertijo, una forma divertida de mirar con más atención. Solo necesitas un teléfono y la ruta es gratis. Empieza tu día en Innsbruck en la app CityWalkGems y deja que la ciudad se despliegue poco a poco.

